23 de marzo de 2013
Por regla general, las actividades de explotación de recursos naturales, y en particular las de explotación minera realizadas por multinacionales, tienen una relación ambivalente con los ecosistemas económicos, sociales, ambientales y políticos de los países y regiones en que se realizan: por un lado, contribuyen a generar inversión y empleo, a mejorar en el corto plazo los ingresos de los pobladores de las zonas de explotación, y a propiciar movimientos de personas hacia dichas zonas, vistas como lugares de oportunidades laborales.[1]
Por el otro, sin embargo, en ocasiones generan pobreza y subdesarrollo en el mediano y largo plazo; engendran violencia y terror contra las poblaciones vernáculas; destruyen el tejido social; impactan negativamente el medioambiente; generan daños irreparables sobre la democracia local; y por último, generan todo tipo de daños colaterales imprevistos e imprevisibles.[2]
Numerosos estudios académicos se han ocupado de comprender esa relación en el plano de los ecosistemas económicos, sociales y ambientales, pero pocos han estudiado la relación entre la globalización de la minería y la democracia en el nivel local. Así, resulta necesario mejorar la comprensión que tenemos de la interacción entre la Actividad Minera[3] de empresas multinacionales y las Relaciones Democráticas[4] a ese nivel. (ver la definición propuesta para los conceptos de Actividad Minera y Relaciones Democráticas en pie de página)
Mejorar la comprensión de ese fenómeno reviste la mayor importancia para Colombia, teniendo en cuenta que (i) la minería está contemplada por el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 como una de las “locomotoras” del crecimiento económico nacional de este cuatrienio, (ii) ha ocurrido un incremento exponencial de la Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector durante la última década (e.g. en 2011 el 19.81%% de la IED se concentró en el sector de minas y canteras, duplicando la inversión del año precedente[5]), el cual ha estado acompañado de un correlativo incremento del número de concesiones otorgadas (e.g. entre 2005 y 2010 el número de títulos mineros existentes según el Registro Minero Nacional aumentó de 6,078 a 9,011; esto es, un incremento del 48%[6]); y (iii) las exportaciones mineras de la última década le han generado al país un flujo de divisas y regalías sin precedentes en su historia.[7]
Este crecimiento de la inversión y explotación minera en Colombia se explica por varios factores externos e internos. Entre los primeros, encontramos el acelerado incremento del precio del oro durante la última década (el cual sólo ha empezado a mostrar signos de desaceleración en 2013, con consecuencias inciertas), causado por la recesión económica estadounidense y europea, y la volatilidad y fragilidad de los mercados de capitales internacionales[8]; el deseo de invertir en commodities tangibles; y el surgimiento de Latinoamérica (y Colombia) como un nuevo actor económico de peso internacional.[9]
Entre los segundos, encontramos la mayor confianza y atracción que Colombia genera para la inversión extranjera a raíz de la implementación de la agenda de “seguridad democrática”; de los nuevos hallazgos de recursos naturales en todo el país; de la adopción de instrumentos jurídicos de protección al inversionista tales como los acuerdos de inversión o los contratos de estabilidad jurídica (ahora extintos en virtud a la reforma tributaria de 2013); y de una mejoría sustancial de la seguridad en zonas tradicionales de alto riesgo de violencia.[10]
Ahora bien, considerando todo lo anterior y volviendo al tema objeto de nuestro análisis, si no contamos con un diagnóstico claro de la relación entre la creciente Actividad Minera realizada por multinacionales en Colombia y las Relaciones Democráticas en el nivel local, corremos el riesgo de seguir impulsando una política que si bien – en gracia de discusión – puede tener algunos efectos económicos positivos, simultáneamente puede estar causando estragos silenciosos sobre nuestro sistema democrático. El caso de explotación de diamantes en Africa es un buen ejemplo de la magnitud del daño sobre la democracia que podría generarse si no se toman las precauciones necesarias.[11] La extensión de la Actividad Minera a lo largo y ancho del país, podría estar generando una destrucción progresiva del tejido democrático, pilar esencial de la democracia, en lugar de contribuir al afianzamiento de la democracia y a la prosperidad económica y social.
Las nutridas e intensas movilizaciones sociales en zonas de explotación minera a lo largo y ancho del país, tales como Marmato, La Colosa, Santurbán, Cerrejón[12], Cerro Matoso[13], entre otras, son síntomas evidentes de las tensiones políticas, económicas y sociales que giran alrededor de la explotación minera por parte de las multinacionales, así como claros indicadores de la relevancia de comprender mejor qué ocurre en esas zonas sobre el tejido democrático.
Así las cosas, tiene sentido plantearse la siguiente pregunta: ¿De qué forma la Actividad Minera de las multinacionales con operaciones en Colombia impacta las Relaciones Democráticas en el nivel local? Para responderla, es necesario descender a la realidad, analizando casos concretos que sirvan para comprender mejor ese fenómeno, como por ejemplo el caso de Marmato, en el Departamento de Caldas.
Desde el siglo XVI Marmato ha sido una fuente emblemática de explotación de oro y plata en el país; durante los siglos XX y XXI ha presenciado una creciente presión y violencia por el control de sus recursos naturales; desde mediados del siglo XX las multinacionales Colombia Goldfields Ltda., Medoro Resources y Gran Colombia Gold Corporation han hecho una presencia muy activa en la región; y por último, la dinámica y tensión política y social a nivel local ha sido muy activa durante la última década, por la confrontación de los explotadores artesanales de las minas informales de la región (guacheros) con las multinacionales.
Todos esos elementos, como resulta obvio, tienen una relación directa con el impacto de la Actividad Minera sobre las Relaciones Democráticas (según la definición propuesta en el pie de página 4) en Marmato. Así las cosas, el caso de Marmato parece un área interesante de investigación, que puede contribuir a determinar la forma en que la Actividad Minera daña, destruye o genera un efecto neutro sobre las Relaciones Democráticas en el nivel local.
De hecho, resulta un campo de investigación que podría conducir a la conclusión paradójica de que las Relaciones Democráticas de las organizaciones de base en el nivel local se ven fortalecidas por la necesidad de resistencia contra la Actividad Minera de las multinacionales. Es decir, en lugar de debilitar las Relaciones Democráticas en el nivel local, la presencia de la Actividad Minera de las multinacionales podría servir como catalizador de movilización social, resistencia y lucha política.
Todas estas conclusiones son igualmente plausibles, pero es necesario profundizar en una investigación de caso como el acá propuesto para determinar cuál de ellas es cierta, o eventualmente para generar hallazgos inesperados que cambien nuestra forma de percibir el impacto de la Actividad Minera sobre la democracia en los municipios de Colombia.
BIBLIOGRAFÍA
Censo desnudó problemas ambientales en Marmato (Caldas) por minería. 28 de diciembre de 2012.
http://www.eltiempo.com/colombia/eje-cafetero/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12482413.html A: 23 de marzo de 2013
Tipo de explotación en Marmato se conocerá en septiembre.
Tipo de explotación en Marmato se conocerá en septiembre.
http://www.lapatria.com/caldas/tipo-de-explotacion-en-marmato-se-conocera-en-septiembre-9088 A: 23 de marzo de 2013
Gran Colombia Gold tomará dos años más para reubicar a Marmato.
Gran Colombia Gold tomará dos años más para reubicar a Marmato.
http://www.dinero.com/actualidad/pais/articulo/gran-colombia-gold-tomara-dos-anos-mas-para-reubicar-marmato/142761 A: 23 de marzo de 2013
Asesinado el párroco de Marmato Caldas.
http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/A/asesinado_el_parroco_de_marmato_caldas/asesinado_el_parroco_de_marmato_caldas.asp A: 23 de marzo de 2013
En Marmato, los guacheros resisten.
http://www.deslinde.org.co/En-Marmato-los-guacheros-resisten.html A: 23 de marzo de 2013
La agonía de Marmato.
http://resistencia-colombia.org/index.php/farc-ep/articulos/2507-la-agonia-de-marmato A: 23 de marzo de 2013
Unidad de Planeación Minero Energética – UPME. Inversión Extranjera (IED) en el Sector Minero, 2011.
http://www.simco.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket=F78YNJkZZxA%3D&tabid=128 A: 23 de marzo de 2013.
Portal del Sistema General de Regalías. https://sgr.dnp.gov.co/ A: 23 de marzo de 2013.
Padgett, Tim and Otis, John. “Colombia Rising”. En: Time Magazine. The Colombian Comeback. April 23, 2012. Vol. 179. No. 16.
http://www.time.com/time/covers/europe/0,16641,20120423,00.html A: 23 de marzo 2013
Ponce Muriel, Álvaro. ¿Cuál locomotora? El desalentador panorama de la minería en Colombia. Debate. Primera Edición. 2012. P. 38.
Bauman, Zygmunt. Daños colaterales. Desigualdades sociales en la era global. Fondo de Cultura Económica. Primera Edición. 2011. Pp. 9-18.
Armas por diamantes. El Espectador. Mayo 1 de 2012.
http://m.elespectador.com/impreso/internacional/articulo-343046-armas-diamantes A: 23 de marzo de 2013.
Indigenas bloquean el tren del Cerrejón. El Tiempo. http://m.eltiempo.com/colombia/indigenas-bloquean-el-tren-del-cerrejon-y-piden-indemnizacion-por-la-sangre-de-uno-de-sus-miembros/7705535/1/home A 23 de marzo de 2013
Bloquean acceso a planta de Cerro Matoso. 1 de marzo de 2013.
http://www.elespectador.com/noticias/nacional/articulo-407637-bloquean-acceso-planta-de-cerro-matoso A: 23 de marzo de 2013
[1] Bauman, Zygmunt. Daños colaterales. Desigualdades sociales en la era global. Fondo de Cultura Económica. Primera Edición. 2011. Pp. 9-18.
[2] Id.
[3] Entendida como aquella actividad conformada por las principales acciones empresariales conducentes a la exploración y explotación de metales preciosos realizadas por compañías de minería. Para efectos de este trabajo, por Actividad Minera entenderemos sólo aquella realizada por empresas multinacionales.
[4] Entendidas como aquellas interacciones de las organizaciones sociales de base con los principales actores políticos, económicos y sociales, conducentes a la reivindicación y conquista de sus derechos e intereses, por medio de herramientas y vías de acción propias de un sistema político democrático, ejercidas en un entorno libre de dominación y violencia.
[5] Unidad de Planeación Minero Energética – UPME. Inversión Extranjera (IED) en el Sector Minero, 2011. http://www.simco.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket=F78YNJkZZxA%3D&tabid=128 A: 23 de marzo de 2013.
[6] Ponce Muriel, Álvaro. ¿Cuál locomotora? El desalentador panorama de la minería en Colombia. Debate. Primera Edición. 2012. P. 38.
[8] Amadeo, Kimberly. Gold Prices and the US Economy. What Gold Prices Say About the Economy´s Health. http://useconomy.about.com/od/commoditiesmarketfaq/tp/gold_prices.htm A. 23 de marzo de 2013.
[9] Investment Destination: Latin America. The Region Continues to Benefit from a Relatively Strong Economy. http://investorplace.com/2012/07/investment-destination-latin-america/ A: 23 de marzo de 2013
[10] Padgett, Tim and Otis, John. “Colombia Rising”. En: Time Magazine. The Colombian Comeback. April 23, 2012. Vol. 179. No. 16. http://www.time.com/time/covers/europe/0,16641,20120423,00.html A: 23 de marzo 2013
[11] Durante las últimas décadas, países como Sierra Leona, Liberia, Angola, la República de Congo, Costa de Marfil, Africa Central, se han visto enfrascados en guerras civiles o internacionales ocasionadas por el afán de explotación de sus yacimientos de diamantes. El caso de Sierra Leona es particularmente dramático: Armas por diamantes. El Espectador. 1 de mayo de 2012.
http://m.elespectador.com/impreso/internacional/articulo-343046-armas-diamantes A: 23 de marzo de 2013.
[12] Indigenas bloquean el tren del Cerrejón. El Tiempo. http://m.eltiempo.com/colombia/indigenas-bloquean-el-tren-del-cerrejon-y-piden-indemnizacion-por-la-sangre-de-uno-de-sus-miembros/7705535/1/home A 23 de marzo de 2013
[13] Bloquean acceso a planta de Cerro Matoso. 1 de marzo de 2013.